Por Marcio Pérez
Una bebé de apenas 11 meses murió tras caer junto a sus padres en un buzón de desagüe sin tapa. El accidente, ocurrido la noche del 15 de marzo de 2021, desencadenó una investigación por homicidio culposo contra el entonces alcalde de Coronel Portillo, Segundo Pérez Collazos, conocido popularmente como “Pepe”.
Tony Tuanama, padre de la víctima, conducía su motocicleta junto a su pareja, Merly Lauiate, quien llevaba en brazos a su hija Amy Brigith. Al llegar al cruce de los jirones Los Frutales y Lloque Yupanqui, el vehículo cayó estrepitosamente en un buzón abierto. Los tres salieron despedidos. Amy fue la más afectada.
Llevada de inmediato al hospital de EsSalud, los médicos confirmaron su estado crítico. Horas después, la niña falleció a causa de una hemorragia cerebral.
“No es la primera vez que ocurre esto. Tal vez otros no lo denunciaron, pero yo sí voy a denunciar este hecho”, declaró Tuanama en el velorio de su hija, frente a medios locales.
La Cuarta Fiscalía Penal Corporativa de Coronel Portillo, a cargo de la fiscal Ondipo Victori Ayca Melgar, atribuyó el hecho a una presunta omisión de funciones por parte de Pérez Collazos, entonces máxima autoridad edil.
La investigación preliminar fue formalizada el 24 de enero de 2023, casi dos años después de la tragedia. Un proceso que, según fuentes del propio Ministerio Público, podría marcar un precedente sobre la responsabilidad de los gobiernos locales ante muertes por negligencia urbana.

Pérez Collazos, voceado candidato la municipio provincial de coronel portillo del partido político Somos Perú, ha negado toda responsabilidad. Ante la Fiscalía argumentó que la obra donde se produjo el accidente fue ejecutada por el Gobierno Regional de Ucayali y que nunca fue transferida formalmente a la municipalidad. Afirmó también que la empresa estatal EMAPACOPSA era la encargada del mantenimiento de la red de desagüe.
Sin embargo, los testimonios recogidos en el vecindario cuestionan su versión. Los vecinos afirman que el buzón llevaba años en mal estado y que las quejas a la municipalidad fueron constantes. Nadie escuchó.
El agujero fue cubierto tres días después del accidente, cuando la noticia ya se había viralizado en redes sociales y medios regionales. “Por cuestiones de seguridad, el municipio puso las tapas para evitar más accidentes”, declaró Óscar Ramírez Palacios, abogado del exburgomaestre.
El 2 de enero de 2024, la Fiscalía concluyó la investigación sin solicitar el inicio de juicio oral ni emitir sobreseimiento. El proceso quedó en un limbo jurídico.
La familia de Amy Brigith sigue esperando justicia. Pepe nunca los visitó. En estos cuatro años, ni una llamada, ni una disculpa a las víctimas.
En Pucallpa, como en muchas ciudades del oriente peruano, las calles conviven con huecos, buzones sin tapa y obras abandonadas. La negligencia de las autoridades acabó con la vida de una menor.
