Por Marcio Pérez
A plena luz del día y ante la mirada de varios escolares, el profesor Eli Pardave Tamayo fue asesinado de tres balazos en el distrito de Manantay.
El hecho ocurrió ayer 14 de mayo, cuando dos sujetos armados lo persiguieron por calles del asentamiento humano Jorge Basadre hasta un local de venta de comida, donde recibió tres impactos de bala.
Un alumno del colegio Encarnación Villacorta, de apenas ocho años, resultó herido de bala en el brazo y dado de alta horas más tarde luego de pasar control médico en el Hospital Regional de Pucallpa.
El crimen, según confirmó el jefe de la Divincri de Ucayali, comandante PNP José Telles, tiene las señales de un ajuste de cuentas.
Dos hermanos, dos muertes
Eli no es el primer Pardave asesinado. En enero de 2024, su hermano, Joel Pardave Tamayo, cayó también a manos de sicarios. Fue atacado dentro de su vivienda en el distrito limeño de Ate. Dos hombres encapuchados entraron y le dispararon directamente al pecho. No hubo robo, ni testigos que hablaran.

Según la Policía, Joel —alias Pecho Rojo— no era un ciudadano cualquiera. En 2019, su nombre apareció en los registros de la Dirandro tras la incautación de 278 kilos de cocaína en San Martín. La droga, camuflada en sacos tipo ladrillo, tenía como destino Bolivia. El cartel estaba presuntamente liderado por Joel Pardave.
Extorsión, política y crimen organizado
No era la primera vez que Joel y su familia se veían envueltos en situaciones de riesgo. En noviembre de 2020, él y su hermano Eduardo fueron víctimas de una banda de falsos fiscales y policías que les exigía 100 mil soles bajo la amenaza de hacer efectiva una supuesta requisitoria por narcotráfico. La banda, integrada por al menos dos agentes policiales, fue capturada poco después.
A pesar de su historial delictivo, Joel también tenía conexiones políticas. Fuentes policiales aseguran que financió la campaña electoral de su primo hermano Ericzon Tamayo Egg, hoy alcalde del distrito de Constitución, en Oxapampa. Y en diciembre de 2023 fue denunciado por el asesinato de Frans Ulises Torres Cárdenas.
El otro hermano, Eduardo, también fue víctima de un atentado. El 28 de abril de 2023, desconocidos intentaron asesinarlo mientras se encontraba sentado en un mototaxi frente a su casa, en Palcazú, acompañado de su esposa e hijo. El atentado ocurrió meses antes del asesinato de Joel. Luego de ese crimen, Eduardo abandonó el país y viajó a Italia, según confirmó su familia.
Los nombres detrás del miedo
Para Ludomigo Rubén Pardave Gonzales, padre de los hermanos asesinados, los responsables están identificados. Apunta directamente a Juan Carlos Torres Cárdenas, James Cristian Torres Cárdenas, detenido en 2019 con 28 kilos de pasta básica de cocaína, Persi Mendoza Silva, exconvicto por homicidio calificado; y los hermanos Gilmer y Saúl Mondragón Rojas.
“No es una sospecha. Tenemos pruebas. Estos sujetos se mueven libremente entre Constitución y Palcazú. Incluso viajan a Lima para ejecutar asesinatos. En marzo ya seguían a Eli, por eso puso cámaras en su casa”, declaró Ludomigo Pardave.
También acusa a las autoridades locales de encubrimiento. “Los policías corruptos protegen a Alex y los fiscales lo encubren. No tengo miedo de decir la verdad, aunque me maten. Ya he perdido a dos hijos”, afirmó.
El padre niega cualquier nexo entre sus hijos y el narcotráfico. “Mis hijos no eran narcotraficantes. Han empezado por matar a quienes estaban a su alrededor. Queremos justicia. Que esto pare”, finalizó.
Mientras las autoridades aún no identifican oficialmente a los responsables del crimen del profesor Eli Pardave, su familia clama por justicia. En Palcazú y Manantay, donde la ley muchas veces llega tarde o no llega, las denuncias apuntan no solo a sicarios, sino también a redes de encubrimiento con poder político y policial.
